Continuando con una lengua ancestral, los navajos todavía hablan el idioma que conocen desde hace cientos de años. El idioma de los navajos deriva de un dialecto de un grupo de lenguas conocido como atabasco. Los estudios lingüísticos han demostrado una conexión entre las dos tribus y los navajos actuales siguen reconociendo y entendiendo los antiguos petroglifos hallados por todo el suroeste. El idioma navajo se considera uno de los más complejos y difíciles de aprender. Si bien tiene proximidad con la lengua apache, no guarda relación con las demás lenguas nativas norteamericanas. El primer escrito en idioma navajo del que se tiene conocimiento vio la luz en 1849, en el libro Journal of a Military Reconnaissance del teniente James H. Simpson. En este texto se publicó una lista de palabras.

A medida que los misioneros desarrollaban y creaban diferentes grafías y gramáticas, y con la aparición de diversos textos religiosos y diccionarios, surgió la necesidad de implementar un alfabeto estándar. John Collier, responsable de Asuntos indios, junto con Willard Beatty, responsable de la educación india, contrataron a cuatro hombres para crear el alfabeto navajo, además de publicaciones y documentos en navajo. Pero el impulso alfabetizador y el novedoso alfabeto no fueron bien recibidos por los miembros de la tribu.