Pobladores y ubicación:


Con más de 70.000 kilómetros cuadrados de tierra, la nación navaja se reparte a lo largo de las tristemente célebres cuatro esquinas de los Estados Unidos. La reserva abarca todo el noreste de Arizona y se extiende hasta Nuevo México y partes de Utah. De los cuatro estados que conforman la región de las cuatro esquinas, el único al que no se extiende el territorio navajo es Colorado. Al territorio se le considera una de las áreas más grandes concedida a una jurisdicción indígena nativa dentro de los estados. Su tamaño en total abarca más kilómetros cuadrados que los cuatro estados más pequeños: Rhode Island, Nueva Jersey, Connecticut y Delaware. Los miembros de la tribu creen que la tierra en la que viven es sagrada y sostienen la creencia de que deben permanecer dentro de la zona delimitada por las cuatro montañas del área.

Estas montañas son el pico Blanca en el sur de Colorado, la sierra de San Francisco en el noroeste de Arizona, el pico Taylor en el noroeste de Nuevo México y el pico Hesperus en el suroeste de Colorado. En su tierra, los navajos viven en lo que se llama un "hogan"; los consideran sagrados y funcionan como residencias familiares y lugares sagrados y ceremoniales. Hasta principios del siglo XX, los hogans se construían en representación de un ser femenino y otro masculino. Los hogans masculinos o ahorquillados tenían vestíbulos o entradas pequeñas al frente de la estructura, similar a una pirámide con cinco caras triangulares. Los hogans masculinos se utilizaban solamente para ceremonias privadas y sagradas. Los hogans femeninos o circulares eran mucho más grandes, se construían para alojar a la familia, y no tenían vestíbulo. La canción titulada "Camino de la bendición" describe cómo el coyote construyó el primer hogan con la ayuda de los castores. Se construyeron hogans para la primera mujer, el primer hombre y el Dios parlante. Una vez construidas, las estructuras estaban orientadas al este de modo que recibieran el sol matinal y se pudieran hacer las bendiciones.